Cuantos embriones transferir en fecundación in vitro

Decidir el número de embriones a transferir en un ciclo de fecundación in vitro es a menudo una decisión compleja. En ultimo término, es una decisión de la pareja o persona que se somete al tratamiento, que debe ser debidamente informada por el equipo biomédico que lleve a cabo el tratamiento.

La ley Española de reproducción asistida limita el número máximo de embriones que pueden se transferidos a una mujer en un mismo ciclo a 3. Por debajo de este número, la decisión queda al criterio de los pacientes. El objetivo de un tratamiento de reproducción asistida debe ser el nacimiento de un bebé sano.

Para que el embarazo se lleve a término con las menores complicaciones posibles es recomendable evitar los embarazos múltiples. Es importante destacar este hecho porque muchas parejas se deciden por la transferencia de dos embriones para tener gemelos. Debido al alto coste económico y emocional de los tratamientos de reproducción asistida, a menudo el embarazo gemelar no se percibe como un potencial factor adverso, sino

Por un lado, es cierto que la transferencia de más de un embrión aumenta la tasa de embarazo en ese ciclo concreto. Debido a que no existen aún técnicas que permitan garantizar al 100% la viabilidad de un embrión, transferir más de uno facilita la posibilidad de elegir un embrión viable.

La técnica de congelación de embriones y transferencia en un ciclo posterior ha aumentado notablemente su eficacia en los últimos años, con la llamada vitrificación embrionaria. Se trata de una técnica de congelación ultrarrápida, que permite la supervivencia de más del 95% de los embriones. Esto ha permitido reducir el número de embriones por transferencia sin afectar a los resultados, puesto que la tasa de embarazo resultante de la transferencia de embriones frescos y congelados se mantiene intacta, a la vez que se eliminan los riesgos del embarazo múltiple.

¿Cómo decidir cuantos embriones transferir?

Para que la decisión de transferir un solo embrión afecte lo mínimo posible a la tasa de embarazo, es fundamental tener en cuenta varios factores:

Embriones de calidad disponibles: debemos disponer de un embrión de la máxima calidad, a ser preferible en estadío de blastocisto, es decir que haya evolucionado favorablemente a lo largo de un período de cultivo de entre 5 y 6 días. Si además se han aplicado otras técnicas para su selección como una incubadora time lapse o el diagnóstico genético preimplantacional, tendremos más información y por lo tanto será más factible la transferencia de un único embrión.

Salud y circunstancias de los pacientes: si por cualquier motivo médico resulta desaconsejable el embarazo gemelar se deberá optar por la transferencia de un sólo embrión. También pueden pesar en esta decisión factores personales como que uno o los dos miembros de la pareja tengan ya hijos previos, la situación económica o familiar.

Coste del tratamiento: habitualmente los ciclos de descongelación y transferencia de embriones congelados deben ser abonados a parte en las clínicas privadas. Sin embargo, desde el punto de vista estrictamente económico, es muy importante sopesar el sobrecoste que un embarazo gemelar podría tener.

Acupuntura y fertilidad

La acupuntura es una de las técnicas que puede considerar si experimenta dificultades para lograr el embarazo. Ya sea para lograr el embarazo de forma natural o mediante técnicas de reproducción asistida, la acupuntura es una de las técnicas naturales más populares para mejorar la fertilidad.

Si bien la medicina occidental no ha logrado descifrar aún los mecanismos exactos de su funcionamiento, existen artículos científicos que demuestran su utilidad. Desde el punto de vista de la medicina oriental, la acupuntura ayuda al cuerpo a retornar a un estado de equilibrio energético, que entre otros muchos efectos puede tener como resultado una mejora de la capacidad de concebir.

Como ejemplo, existe un estudio que engloba a 225 mujeres, publicado por la Universidad de Dortmund en Alemania, en la que mediante la combinación de acupuntura con técnicas de reproducción asistida se logró una tasa de embarazo del 28,3%. Por su parte, en el grupo de mujeres que sólo se trataron médicamente sin recurrir a la acupuntura, este porcentaje fue de sólo el 13,7%.

Para la práctica de la acupuntura se utilizan unas agujas muy finas, que se insieren en ciertos lugares del cuerpo. Según la medicina tradicional china, las zonas del cuerpo por las que fluye la energía se conocen como meridianos. Mediante acupuntura, esta energía o “Chi” o “Qi” puede re equilibrarse, obteniendo unos u otros beneficios para la salud en función de los puntos de acupuntura que se traten.

Aún en personas que tienen miedo a las agujas es posible practicar acupuntura. Se trata de unas agujas finísimas que la mayoría de pacientes toleran bien.

Los científicos occidentales han tratado desde hace muchos años de determinar el mecanismo de acción de la acupuntura. Hasta ahora se ha demostrado que la inserción de las finas agujas en el cuerpo promueve la liberación de endorfinas, que reducen el dolor y producen bienestar. Además, se facilita la irrigación sanguínea de la zona, mejorando el aporte de oxígeno y nutrientes y reduciendo la inflamación.

La aplicación de la acupuntura en la fertilidad femenina está en auge desde hace unos años. Ya no es extraño que una mujer que experimenta cierta dificultad para lograr el embarazo visite a un acupuntor o acupuntora. Mediante un cuestionario, el especialista puede determinar qué zonas tratar e iniciar el tratamiento, que puede combinarse si es necesario con ciclos de reproducción asistida.

Si bien no se recomienda visitar una clínica de fertilidad hasta que haya transcurrido un año de relaciones sexuales sin protección, la visita de acupuntura para la fertilidad puede llevarse a cabo mucho antes.

En cualquier caso, es importante tener cierta paciencia: los efectos de la acupuntura no son inmediatos sino acumulativos. Además, con el tiempo generalmente aumenta el conocimiento del paciente por parte del acupuntor/a y éste puede acabar de ajustar su trabajo.

Fuente: befertil

 

 

La donación de óvulos

En algunas ocasiones resulta muy difícil lograr el embarazo con los óvulos propios de una mujer. Cada proceso es diferente, pero en algún punto muchas de las personas o parejas que recurrieran a tratamientos de reproducción asistida se hacen la pregunta:

¿Debo pasar a donación de óvulos?

Los motivos por los que una mujer puede disponer de muy pocos óvulos son diversos. El más frecuente es la edad, puesto que la fertilidad natural de la mujer disminuye drásticamente a partir de los 40 años. En ocasiones, esta disminución puede presentarse antes, debido a problemas ginecológicos, como resultado de una cirugía, tratamientos oncológicos etc.

En otras ocasiones, se trata de personas o parejas que ya han realizado uno o varios intentos de fecundación in vitro con óvulos de la mujer y no han logrado el embarazo.

A continuación se resumen los motivos más frecuentes para optar por la donación de óvulos:

– Fallo ovárico prematuro o menopausia precoz
– Baja reserva ovárica, determinada por análisis hormonales y ecografía
– Baja respuesta a la estipulación ovárica
– Edad avanzada de la mujer, por encima de los 40 años.

¿Qué debo tener en cuenta antes de recibir óvulos de donante?

La donación de óvulos es un tratamiento altamente eficaz: las probabilidades de éxito de un tratamiento de fecundación in vitro son inversamente proporcionales a la edad de la mujer que proporciona los óvulos. De este modo, en términos generales las probabilidades de embarazo de una mujer por encima de los 40 años no exceden el 15% por ciclo de FIV, mientras que en donación de óvulos este porcentaje es del 70%. El aumento es muy considerable, pero es necesario tener en cuenta que pasar a donación de óvulos no es sinónimo de embarazo asegurado, y a menudo es necesario más de un intento.

La contrapartida a este aumento en la eficacia es la renuncia a la maternidad biológica. Este hecho puede tener un peso muy distinto en la toma de decisiones en función de cada persona. Es necesario valorar con detenimiento qué peso se le otorga a este hecho antes de dar el paso. Existen psicólogos especializados en fertilidad que os pueden ayudar a tomar este tipo de decisiones.

¿Cómo se elige la donante de óvulos?

El proceso de donación de óvulos es médicamente muy parecido en todos los países, pero los aspectos legales del mismo difieren notablemente. Es importante informarse sobre los aspectos legales de la donación de óvulos en vuestro país. La seguridad del proceso dependerá de las pruebas que se deban llevar a cabo a los donantes, que en ocasiones incluyen aspectos genéticos.

La selección de la donante también varía notablemente entre países. En algunos como Inglaterra o Estados Unidos, la elección es de los pacientes, mientras que en otros como España la elección depende sólo de los profesionales del centro, que se basan en las características físicas de la mujer receptora.

Finalmente, se debe tener en cuenta que en algunos países la donación es totalmente anónima, en otros se mantiene el derecho del nacido a conocer a su donante y finalmente en algunos países como Estados Unidos existe la posibilidad de conocer personalmente a la donante de óvulos.

Hormona antimulleriana e infertilidad

La determinación de los niveles de hormona Antimulleriana (AMH) cada vez es más frecuente en los casos de infertilidad. Los cambios hormonales asociados a la edad de la mujer están perfectamente descritos. Establecer indicadores fiables para detectar un declive en la reserva ovárica y por lo tanto en la edad de la mujer es clave para establecer un pronóstico.

La ecografía de los ovarios es una herramienta muy útil para esta labor. Otro factor a tener en cuenta es la determinación clásica de hormonas en los primeros días de ciclo menstrual (FSH, LH, Estradiol…) Algunas de estas determinaciones pueden ser sustituidas o complementadas con la determinación de la hormona Antimulleriana.

Existe cierta controversia sobre el punto de corte a partir del que considerar un resultado como normal. Los centros de fertilidad deben establecer sus puntos de corte y ofrecer consejo reproductivo a partir de éstos.

Es muy importante recordar que el principal factor pronóstico sigue siendo la edad de la mujer. El valor de la AMH, junto con la ecografía ovárica y la determinación del resto de hormonas sexuales servirá para determinar la reserva ovárica de la mujer.

En cualquier caso, esta determinación servirá para establecer un pronóstico y valorar el tipo de tratamiento a llevar a cabo. Obviamente, la respuesta real a una estimulación ovárica sólo podrá conocerse una vez se inicie el tratamiento.

Suplementación con DHEA

Existen evidencias científicas que demuestran que la suplementación con DHEA podría mejorar los resultados de FIV con óvulos propios en mujeres con niveles bajos de AMH. A la dosis adecuadas y durante una toma continúa, es posible incluso mejorar los niveles de AMH.

La dehidroepiandrosterona o DHEA es una pre-hormonal natural producida por las glándulas suprarrenales, como respuesta a situaciones de estrés. Una de sus funciones es actuar como precursor de los estrógenos, la hormona sexual de la mujer. Esta conversión de la DHEA en estrógenos se produce en los ovarios. Los niveles de DHEA se reducen con la edad, y se relacionan con una reducción de la reserva ovárica.

FIV con baja reserva ovárica

La probabilidad de éxito de un ciclo de fecundación in vitro está íntimamente relacionada con la cantidad y la calidad de los óvulos recuperados. Es por este motivo que las mujeres con baja reserva ovárica presentan bajas probabilidades de embarazo. Niveles altos de FSH y bajos de AMH sugieren esta reducción de la reserva ovárica y por lo tanto del éxito de la FIV.

La mayoría de centros de fertilidad consideran como valor límite de AMH 1 ng/ml. Por debajo de este valor, las probabilidades de embarazo, incluso mediante técnicas de reproducción asistida son notablemente más bajos. En estos casos se recomienda la suplementación con DHEA.

Procedimiento de fecundación in vitro

Interesante vídeo que explica en primer lugar el ciclo menstrual y la ovulación de manera natural. Las imágenes creadas por ordenador son muy didácticas y realmente muestran cómo se produce la liberación del óvulo a las trompas de Falopio y la posterior fecundación. Posteriormente el vídeo se centra en la técnica de la fecundación in vitro. En este caso, algunas de las imágenes no coinciden con la voz en off, lo que puede dificultar la comprensión del proceso por parte del espectador. Sin embargo, las imágenes en tres dimensiones tienen una alta calidad y muestran fielmente el proceso. En el vídeo no se explica el proceso de microinyección o ICSI, tan sólo la fecundación convencional.

A pesar del valor didáctico que tienen las imágenes, es muy importante recordar que cada persona es distinta y que el tratamiento necesario también puede ser distinto. En cualquier caso, es imprescindible visitar un profesional acreditado para que lleve a cabo las pruebas necesarias, establezca un diagnóstico y paute el tratamiento más adecuado.

Protocolos farmacológicos en FIV. Citrato de clomifeno

Existe una variabilidad cada vez mayor de fármacos disponibles para utilizar en tratamientos de reproducción asistida. Por este motivo, resulta importante repasar los distintos grupos de fármacos que pueden ser utilizados en estimulación ovárica.

En primer lugar, hablaremos de los inductores de la ovulación y en concreto del citrato de clomifeno.

El principio activo más antiguo es el citrato de clomifeno, cuyo uso se remonta a mediados del siglo pasado. Se trat de un fármaco con actividad agonista y a la vez antagonista de los estrógenos. Se une a los receptores de estrógenos a nivel hipotalámico. Provoca así un bloqueo del feedback negativo a este nivel y por lo tanto un aumento en la liberación de FSH y LH, con la consecuente estimulación del desarrollo folicular.

Se consigue una estimulación ovárica suave a unas dosis de entre 50 y 150mg/día. Es importante monitorizar ecográficamente el crecimiento de los folículos para evitar embarazos múltiples. Una vez se haya obtenido uno o dos folículos de tamaño suficiente, es recomendable desencadenar la ovulación con HCG (urinaria o recombinante), a pesar de que a menudo la ovulación se desencadena de forma espontánea y no existe evidencia que la adición de HCG al protocolo aumente la tasa de embarazo.

El citrato de clomifeno es el fármaco de elección en ciclos de relaciones sexuales dirigidas, aunque puede usarse también en la estimulación previa a inseminación artificial. se trata de una estimulación ovárica suave, por lo que no se recomienda en ciclos de FIV ICSI.

En general los efectos adversos son muy infrecuentes y no van más allá de náuseas o sofocos, en cuyo caso puede valorarse suspender el tratamiento.

Es un tratamiento especialmente indicado en casos de anovulación, por lo que es muy frecuente en pacientes con ovario poliquístico. Si no existe ningún otro factor que pueda dificultar el embarazo, las tasas de éxito son de alrededor del 20% por ciclo. Sin embargo, para ello es necesario entre otros que no exista una buena permeabilidad de las trompas de Falopio. en el caso de que se utilice el protocolo para relaciones sexuales dirigidas, es importante realizar un seminograma para garantizar una mínima calidad seminal.

La farmacia en la reproducción asistida

La mayoría de tratamientos de reproducción asistida incluyen la administración de fármacos para estimular el funcionamiento de los ovarios. Estos fármacos serán suministrados por una farmacia (hospitalaria o no) siempre bajo prescripción médica.

Los principales fármacos que pueden ser administrados en un ciclo de reproducción asistida son:

FSH o FSH biosimilar Hormona foliculo estimulante humana

La Hormona Folículo estimulante (FSH) es la hormona por excelencia del sistema reproductivo. Es producida en la hipófisis (glándula situada en el cerebro) y tiene su actividad en el ovario, al que llega mediante el sistema circulatorio. Su función en el ovario es fomentar el crecimiento del o los folículos que contienen los óvulos. En reproducción asistida, esta hormona es utilizada pues para estimular los ovarios y conseguir el desarrollo de más de un folículo.

Las preparaciones más utilizadas en reproducción asistida son la folitropina alfa o beta. En el caso de la folitropina alfa existen en el mercado alternativas biosimilares.

La HGM o Gonadotropina menopáusica humana es otro de los principios activos utilizados en este tipo de tratamientos.

 Agonistas y antagonistas de la GnRH

Entendemos por análogo una sustancia que, debido a sus características moleculares puede actuar en sustitución de otra.

En el caso de la GnRH, se trata de una hormona sintetizada en el hipotálamo y que estimula a su vez la secreción de FSH y LH por parte de la hipófisis. En el contexto de un ciclo de estimulación ovárica, es necesario evitar la secreción natural de estas hormonas, porque supondría la pérdida de control del ciclo y podría causar una ovulación prematura.

El papel de los análogos de la GnRH es pues, competir con la hormona real para los receptores de ésta, impidiendo su acción.

Existen dos tipos de análogos: las agonistas y los antagonistas.

Los agonistas de la GnRH se unen a los receptores de esta hormona situados en la hipófisis, estimulándolos e incrementando por lo tanto la secreción de FSH y LH en el corto plazo. Sin embargo, después de varios días de uso, los receptores son bloqueados de forma que se ésta se ve prácticamente anulada.

En el caso de los antagonistas de la GnRH, el mecanismo de acción es totalmente distinto: estos se unen al receptor bloqueándolo de maenra prácticamente inmediata.