Hormona antimulleriana e infertilidad

La determinación de los niveles de hormona Antimulleriana (AMH) cada vez es más frecuente en los casos de infertilidad. Los cambios hormonales asociados a la edad de la mujer están perfectamente descritos. Establecer indicadores fiables para detectar un declive en la reserva ovárica y por lo tanto en la edad de la mujer es clave para establecer un pronóstico.

La ecografía de los ovarios es una herramienta muy útil para esta labor. Otro factor a tener en cuenta es la determinación clásica de hormonas en los primeros días de ciclo menstrual (FSH, LH, Estradiol…) Algunas de estas determinaciones pueden ser sustituidas o complementadas con la determinación de la hormona Antimulleriana.

Existe cierta controversia sobre el punto de corte a partir del que considerar un resultado como normal. Los centros de fertilidad deben establecer sus puntos de corte y ofrecer consejo reproductivo a partir de éstos.

Es muy importante recordar que el principal factor pronóstico sigue siendo la edad de la mujer. El valor de la AMH, junto con la ecografía ovárica y la determinación del resto de hormonas sexuales servirá para determinar la reserva ovárica de la mujer.

En cualquier caso, esta determinación servirá para establecer un pronóstico y valorar el tipo de tratamiento a llevar a cabo. Obviamente, la respuesta real a una estimulación ovárica sólo podrá conocerse una vez se inicie el tratamiento.

Suplementación con DHEA

Existen evidencias científicas que demuestran que la suplementación con DHEA podría mejorar los resultados de FIV con óvulos propios en mujeres con niveles bajos de AMH. A la dosis adecuadas y durante una toma continúa, es posible incluso mejorar los niveles de AMH.

La dehidroepiandrosterona o DHEA es una pre-hormonal natural producida por las glándulas suprarrenales, como respuesta a situaciones de estrés. Una de sus funciones es actuar como precursor de los estrógenos, la hormona sexual de la mujer. Esta conversión de la DHEA en estrógenos se produce en los ovarios. Los niveles de DHEA se reducen con la edad, y se relacionan con una reducción de la reserva ovárica.

FIV con baja reserva ovárica

La probabilidad de éxito de un ciclo de fecundación in vitro está íntimamente relacionada con la cantidad y la calidad de los óvulos recuperados. Es por este motivo que las mujeres con baja reserva ovárica presentan bajas probabilidades de embarazo. Niveles altos de FSH y bajos de AMH sugieren esta reducción de la reserva ovárica y por lo tanto del éxito de la FIV.

La mayoría de centros de fertilidad consideran como valor límite de AMH 1 ng/ml. Por debajo de este valor, las probabilidades de embarazo, incluso mediante técnicas de reproducción asistida son notablemente más bajos. En estos casos se recomienda la suplementación con DHEA.