Protocolos farmacológicos en FIV. Citrato de clomifeno

Existe una variabilidad cada vez mayor de fármacos disponibles para utilizar en tratamientos de reproducción asistida. Por este motivo, resulta importante repasar los distintos grupos de fármacos que pueden ser utilizados en estimulación ovárica.

En primer lugar, hablaremos de los inductores de la ovulación y en concreto del citrato de clomifeno.

El principio activo más antiguo es el citrato de clomifeno, cuyo uso se remonta a mediados del siglo pasado. Se trat de un fármaco con actividad agonista y a la vez antagonista de los estrógenos. Se une a los receptores de estrógenos a nivel hipotalámico. Provoca así un bloqueo del feedback negativo a este nivel y por lo tanto un aumento en la liberación de FSH y LH, con la consecuente estimulación del desarrollo folicular.

Se consigue una estimulación ovárica suave a unas dosis de entre 50 y 150mg/día. Es importante monitorizar ecográficamente el crecimiento de los folículos para evitar embarazos múltiples. Una vez se haya obtenido uno o dos folículos de tamaño suficiente, es recomendable desencadenar la ovulación con HCG (urinaria o recombinante), a pesar de que a menudo la ovulación se desencadena de forma espontánea y no existe evidencia que la adición de HCG al protocolo aumente la tasa de embarazo.

El citrato de clomifeno es el fármaco de elección en ciclos de relaciones sexuales dirigidas, aunque puede usarse también en la estimulación previa a inseminación artificial. se trata de una estimulación ovárica suave, por lo que no se recomienda en ciclos de FIV ICSI.

En general los efectos adversos son muy infrecuentes y no van más allá de náuseas o sofocos, en cuyo caso puede valorarse suspender el tratamiento.

Es un tratamiento especialmente indicado en casos de anovulación, por lo que es muy frecuente en pacientes con ovario poliquístico. Si no existe ningún otro factor que pueda dificultar el embarazo, las tasas de éxito son de alrededor del 20% por ciclo. Sin embargo, para ello es necesario entre otros que no exista una buena permeabilidad de las trompas de Falopio. en el caso de que se utilice el protocolo para relaciones sexuales dirigidas, es importante realizar un seminograma para garantizar una mínima calidad seminal.